Y mientras tanto ellos

|   Opinión

Por: Nohora Stella Tovar Rey (*)

 

Durante los últimos días los colombianos nos hemos venido chocando con una serie de noticias que son una lanza clavada en cada persona que ha cumplido el deber para ser un buen ciudadano, de quienes han cumplido la Constitución y han tratado de dar ejemplo a sus hijos, de quienes se levantan día a día para poder subsistir dentro del marco de la legalidad. Mientras todo eso pasa a un grupo de delincuentes el Estado colombiano los premia, y trata de mejor manera que al ciudadano de bien.

Mientras las FARC exigen pisos en porcelana, polideportivos, salas audiovisuales y aires acondicionados en las zonas veredales transitorias, muy poco es lo que sabemos los colombianos de lo que está pasando al interior de esos espacios. Mientras las FARC tienen la certeza de su amnistía, es decir, del perdón de todos sus crímenes, así como de su futuro laboral que tendrá condiciones superiores a las personas que siempre han cumplido el deber y la constitución, en las Fuerzas Militares hay frustración por el tratamiento que se les dará en el tribunal diseñado por la guerrilla.

Mientras el comunista, Enrique Santiago, redefine la constitución y lanza amenazas a las Fuerzas Militares, poco o nada se sabe de en realidad cuantos son los miembros de la guerrilla y si sus milicias están o no concentradas. Me temo que no lo están.

Mientras nos notifican que inclusive las indemnizaciones a las víctimas de las FARC por monto de 1 billón de pesos también serán amnistiadas, el país no sabe ni sabrá cuantas armas tienen las FARC ni cuantas entregarán.  Mientras el país está en alarma por los pésimos indicadores de confianza, descrédito,  pesimismo y frustración, el Gobierno Nacional monta una constituyente disfrazada de “Fast track” acabando la tradición jurídica y democrática de la Nación.

Mientras los colombianos todos los días recibimos noticias de las gabelas económicas y jurídicas que reciben las FARC, los colombianos nos tenemos que conformar con la entrega de los menores a cuenta gotas, cuando debió ser la primera esa condición inaplazable para haber entablado un proceso que solo deja dudas y desconfianza a los colombianos.

Mientras tanto ellos, quienes son los responsables de años de dolor a los colombianos, ellos quienes tuvieron múltiples oportunidades históricas de entrar a la legalidad y las rechazaron, ellos, quienes dejaron morir personas amarradas a un árbol en las selvas de Colombia, quienes tuvieron la actitud demencial de minar colegios, pueblos, de envenenar fuentes de agua, ellos son ahora quienes están por encima de las personas de bien y de quienes durante toda su vida han hecho un esfuerzo por cumplirle a la sociedad.

El próximo 1 de abril saldremos a marchar, estaremos nuevamente en las calles para demostrar que Colombia no se dejará someter por la ambición personal de unos pocos, los colombianos nos hemos manifestado de manera contundente como sucedió el pasado 2 de octubre en el plebiscito, nuevamente y con toda la contundencia iremos #AlaCalle.

(*) Senadora de la República.

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