#Opinión || Una aspiradora contra los bolsillos de los pobres

Por: Eudoro Álvarez Cohecha (*)

 

¡Al fin llevó el ministro Cárdenas la llamada reforma tributaria estructural a consideración del Congreso de la República y como lo señaló el senador Robledo, resultó peor de lo anunciado!

Con los adornos correspondientes, pues se presentó como el fruto de una juiciosa recomendación de una comisión de expertos, se  llevó con mensaje de urgencia un legajo de más de 300 artículos, para ser estudiados por un Congreso que solo tendrá escasos 30 días de trabajo efectivo para masticarla, digerirla y aprobarla.

La “ferrocarriliada” y la pasada entera, está anunciada y se repetirá, como es tradicional, en el genuflexo poder legislativo del Estado colombiano.

El IVA, que se paga en efectivo cuando algo se compra, se encarece en 3 puntos a los ya castigados productos de consumo diario, no solo de bienes sino también de servicios; el uso y tipo de celular, datos de internet, por ejemplo, de amplísima usanza, son los blancos de la reforma en esta materia. Los trabajadores de salarios bajos y medios, se vinculan a la fuerza, a equilibrar la economía desquiciada a causa de la orientación económica en que se persiste en esta reforma.

A los tenderos, peluqueros y demás pequeños comerciantes, sector económico de clase media y baja, se  les embiste con furia, al punto de ser señalados como los grandes evasores de nuestra sociedad, con un argumento todavía más melifluo: “Es para que se formalicen y puedan gozar de los beneficios que ello les traerá”.

Espejitos y chuchería ideológicas para a la larga abrirle el paso a las tiendas de barrio, con que ya los agobian las grandes superficies de las multinacionales del comercio.

La gasolina, básica en el transporte de carga y pasajeros, seguirá siendo la más cara el mundo, gracias al “estímulo” contenido en la reforma.

Los sueldos de 4 salarios mínimos entran a la gran red de quienes declaran renta como cualquier gran burócrata.

Mientras le cargan la mano a los pequeños y medianos empresarios, paralelamente rebajan la tributación a las granes empresas petroleras, mineras y bancarias, marcando así el carácter estructural de la propuesta fiscalista, que ratifica el modelo vigente: Los impuestos en este país los pagan principalmente quienes menos ingresos tienen; los grandes capitales nacionales y extranjeros no admiten que los costos del Estado estén, equitativamente, a cargo de ellos, como debiera ser, si la estructura fuera al contrario de la vigente y ratificada en la actual propuesta.

Las cooperativas, sindicatos, y hasta las iglesias deberán contribuir con el fisco y salvo una iniciativa que pretende gravar los dividendos, el peso de los nuevos impuestos recae en pobres y clase media.

Según la DIAN, el IVA y demás gravámenes indirectos, recaudarán en el primer año de vigencia 8 billones de pesos; paralelamente a las grandes empresas se les disminuirán en 2 billones; la progresividad y equidad en materia fiscal que ordena la constitución se contradice con el engendro de Santos-Cárdenas.

“Coincidentemente” se tramita la distribución de regalías, en donde las recomendaciones de los parlamentarios es uno de los requisitos para su asignación; como quien dice: los argumentos más convincentes son el adobo con que tradicionalmente en el congreso se legisla como el gobierno dispone, y no como al “país nacional” le sirve, dándose la ruptura entre éste y el “país político”, como ya lo señalara hace 6 décadas, Jorge Eliécer Gaitán.

La promesa del presidente, firmada según él en mármol de no subir los impuestos, resultó escrita en mantequilla. Hacerlo retroceder depende de la respuesta contundente que le den los damnificados, hacer sentir la inconformidad es un acto de legítima defensa; la primera muestra debe darse el 27 de  octubre, cuando se debe salir a las calles, masivamente, a decirle al gobierno: voltéele el sentido a la aspiradora fiscalista y succione en la abundancia de los magnates,  no donde la escasez es la único cuantioso.

(*) Dirigente agropecuario.

Alerta de sismo en Villavicencio

Directivos de Cormacarena reunidos con Ecopetrol

Retos de la Orinoquia frente al cambio climático

Villavicencio una ciudad sostenible, según Findeter

Se derriten los nevados de Colombia

Cambio climático y gestión integral del agua: Experiencias de Ecopetrol

Petróleo en Meta: ¿Si o no?